Clínica privada
En la clínica la agenda lleva los turnos de cada profesional y los quirófanos; cada internación es una orden sobre el paciente con todo lo que se le hizo, lista para facturar a la obra social.
Consultorios, hoteles, restaurantes, colegios, estudios y empresas de servicios. Cada rubro trae su facturador, sus pantallas y datos de ejemplo propios.
En la clínica la agenda lleva los turnos de cada profesional y los quirófanos; cada internación es una orden sobre el paciente con todo lo que se le hizo, lista para facturar a la obra social.
En el consultorio el inicio muestra la agenda del día; el turno se factura con un clic y lleva afiliado, profesional y orden.
Para una empresa de informática el comprobante mezcla servicios, abonos mensuales y equipos, y lleva el equipo o número de serie, el técnico y la orden de trabajo.
En el hotel la agenda muestra cada habitación por día: reservás, cobrás la seña, registrás ingresos y salidas, y al irse el huésped se factura la estadía con todos sus consumos.
En el colegio cada alumno tiene su cuota mensual que se factura sola; el inicio muestra vencimientos, morosos, aumentos y reinscripciones, y la agenda lleva talleres y entrevistas.
En el restaurante el facturador va como mostrador y anota mesa, mozo y cubiertos.
En la rotisería el facturador va como mostrador y cada pedido sigue su estado de cocina a entrega.
Cada equipo se reserva por día en la agenda, con seña, entrega y devolución; los alquileres largos van como contratos mensuales que se facturan solos.
Para una cadena con cocina central: cada local factura como mostrador y pide a la cocina central con órdenes que siguen su estado hasta llegar al local.
Para una cadena: cada hotel es una sucursal con sus habitaciones en la agenda.
En el catering cada evento es un proyecto con etapas, presupuesto y documentos (menú firmado, lista de invitados); la fecha se reserva con seña y los pagos parciales se siguen hasta el saldo.
En el centro médico la agenda tiene a todos los profesionales y boxes; el facturador anota profesional, orden y afiliado para cobrar al paciente o facturar a la obra social.
Cada socio tiene su cuota mensual, su cuenta corriente de proveeduría y el historial de producción entregada; al liquidar, se descuenta lo que debe.
Cada lote de fruta de un productor tiene su orden de empaque, del bin al contenedor; el inicio muestra la fruta en cámara, los materiales que faltan y los despachos comprometidos.
En la empresa de limpieza los abonos de cada edificio se facturan solos cada mes con ajuste por paritaria, y la agenda reparte limpiezas eventuales y finales de obra entre las cuadrillas.
Empresa de software: abonos por plan con licencias por equipo, puesta en marcha, desarrollos a medida, mora, renovaciones y métricas de suscripción.
Cada finca abre su campaña con presupuesto y documentos; las labores se cargan por cuartel y queda el cuaderno de campo completo.
Cada obra de riego guarda relevamiento, plano y presupuesto con versiones y se cobra por avance; los equipos instalados tienen su historial de servicio técnico.
Cada contrato con el comitente lleva sus mediciones, documentos y certificados de avance; los equipos tienen historial de mantenimiento por horómetro.
Cada embarque es una carpeta con sus etapas, del contrato al cobro, y todos sus documentos con versiones; los traslados del contenedor a puerto se siguen como viajes.
Cada edificio tiene su contrato que se factura solo y se ajusta por IPC; los reclamos se cargan como órdenes sobre cada activo y queda el historial completo.
En el instituto cada inscripción es un contrato con las cuotas del curso, la vacante se reserva con seña y la agenda organiza aulas, comisiones y clases de recuperación.
En el laboratorio la agenda da turnos de extracción y cada orden se vuelve un protocolo que pasa por toma, proceso, validación y entrega, listo para facturar a la obra social.
En medicina laboral el cliente es la empresa: la agenda organiza los exámenes de sus empleados, los abonos se facturan solos cada mes y el comprobante lleva empleado, DNI, puesto y tipo de examen.
Cada lote de vino tiene su orden de elaboración con todo su recorrido hasta el fraccionamiento; las ventas a granel y por caja llevan lote y guía, y las visitas se reservan en la agenda.
Cada conexión tiene su abono mensual que se factura solo; en la oficina se cobra con el abonado en pantalla y los reclamos quedan como órdenes técnicas con el historial de la conexión.
En el salón la agenda muestra cada salón por turno (mediodía o noche) y cada fecha señada se vuelve un evento con contrato, plano de mesas y pagos parciales hasta la liquidación final.
En el sanatorio cada internación es una orden sobre el paciente que pasa por guardia, piso, quirófano, alta y auditoría antes de facturarse al financiador; la agenda lleva quirófanos y consultorios externos.
Cada contrato con la operadora junta partes diarios, documentos y certificados de avance para facturar; los equipos llevan su historial de mantenimiento y sus habilitaciones.
Cada equipo del cliente tiene su historial de órdenes, calibraciones y repuestos; los preventivos se facturan como abono mensual y las visitas se agendan por técnico.
Cada línea o servicio tiene su abono que se factura solo y se ajusta por porcentaje; los reclamos y las instalaciones son órdenes de servicio con el historial de la conexión.
En la universidad cada alumno tiene su arancel mensual por carrera que se factura solo, con becas y convenios; además se cobran matrícula, exámenes y títulos, y la agenda organiza aulas y mesas.
Cada objetivo tiene su contrato mensual que se factura solo y se ajusta por porcentaje; los pedidos técnicos y las guardias extra se cargan como órdenes de servicio.
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