Almacén y minimercado
En el almacén el facturador arranca con consumidor final, se carga con el lector de barras y se cobra en el momento.
APC ERP se adapta a cada rubro: el facturador, los nombres de las pantallas, los datos del comprobante y lo que ves al abrir. Buscá el tuyo o recorré las familias.
No lo encontramos. Contanos tu negocio y lo adaptamos.
Kioscos, almacenes, farmacias, ferreterías, indumentaria y todo el comercio de mostrador.
Ver la familia →50 RUBROSMayoristas con vendedores en la calle, reparto, cuenta corriente y listas por cliente.
Ver la familia →33 RUBROSConsultorios, hoteles, restaurantes, colegios, estudios y empresas de servicios.
Ver la familia →10 RUBROSTalleres mecánicos, lubricentros, gomerías, concesionarias y repuestos.
Ver la familia →20 RUBROSConstructoras, inmobiliarias, estudios de arquitectura y administración de consorcios.
Ver la familia →20 RUBROSCorralones, aberturas, sanitarios, pinturerías y la industria de la construcción.
Ver la familia →20 RUBROSFábricas y talleres de producción: materia prima, órdenes, costos y stock de producto terminado.
Ver la familia →19 RUBROSTransporte, fletes, depósitos y logística con flota, viajes y liquidaciones.
Ver la familia →20 RUBROSGrupos con varias empresas, sucursales, regiones o países que trabajan como una sola operación.
Ver la familia →En el almacén el facturador arranca con consumidor final, se carga con el lector de barras y se cobra en el momento.
En la casa de celulares se vende por mostrador y cada reparación queda como orden con su historial por IMEI.
En la casa de limpieza se vende suelto, envasado y por bulto; los clientes institucionales compran a cuenta corriente.
En la farmacia el facturador arranca con consumidor final y cobro en efectivo; para recetas se anotan la obra social, el afiliado y la receta en el comprobante.
En la ferretería de barrio el facturador arranca con consumidor final y lector de barras; los clientes con cuenta se eligen por nombre.
En la tienda el facturador va como mostrador y anota hasta cuándo se puede cambiar la prenda.
En el kiosco el facturador va directo: consumidor final, lector de barras y cobro en efectivo.
En la librería el facturador va como mostrador; para escuelas y oficinas se factura con cuenta corriente.
En la panadería se vende por kilo, docena o unidad y los encargos quedan como órdenes con su día de retiro.
En el supermercado el facturador arranca con consumidor final y efectivo, vende por unidad y por kilo, y anota si el cliente retira o pide envío.
En la veterinaria el comprobante lleva la mascota, la especie y el veterinario; se venden alimentos y accesorios como mostrador.
En la óptica cada trabajo guarda la receta y su estado hasta la entrega; el saldo se cobra descontando la seña.
En una distribuidora de alimentos se trabaja por bulto y por unidad, con listas por cliente, pedidos de los vendedores, reparto y cuenta corriente.
En una distribuidora de repuestos se trabaja con cuenta corriente, listas por cliente, pedidos de los vendedores y reparto.
En una distribuidora de bebidas se trabaja por pack, caja y unidad, con envases retornables, reparto y cuenta corriente.
Una distribuidora mayorista de ferretería con vendedores en la calle, reparto, cuenta corriente y listas por cliente.
En una agroveterinaria o distribuidora de insumos el comprobante lleva la finca y el cultivo; se trabaja con cuenta corriente, plazos de cosecha y reparto.
En la clínica la agenda lleva los turnos de cada profesional y los quirófanos; cada internación es una orden sobre el paciente con todo lo que se le hizo, lista para facturar a la obra social.
En el consultorio el inicio muestra la agenda del día; el turno se factura con un clic y lleva afiliado, profesional y orden.
Para una empresa de informática el comprobante mezcla servicios, abonos mensuales y equipos, y lleva el equipo o número de serie, el técnico y la orden de trabajo.
En el hotel la agenda muestra cada habitación por día: reservás, cobrás la seña, registrás ingresos y salidas, y al irse el huésped se factura la estadía con todos sus consumos.
En el colegio cada alumno tiene su cuota mensual que se factura sola; el inicio muestra vencimientos, morosos, aumentos y reinscripciones, y la agenda lleva talleres y entrevistas.
En el restaurante el facturador va como mostrador y anota mesa, mozo y cubiertos.
En la rotisería el facturador va como mostrador y cada pedido sigue su estado de cocina a entrega.
En el lubricentro cada servicio queda en la ficha del vehículo con km, aceite y filtros, y se anota el próximo cambio por km y por fecha; el facturador va como mostrador.
En el taller el comprobante junta mano de obra y repuestos, y lleva la patente, el vehículo, los kilómetros y el mecánico.
En la administración de consorcios las expensas se liquidan por unidad funcional cada mes.
En una constructora cada obra tiene sus etapas, sus documentos y sus certificados.
En un estudio de arquitectura cada proyecto guarda sus planos con todas sus versiones, la agenda de reuniones y visitas de obra, y los honorarios se cobran por etapa.
En la inmobiliaria los alquileres se facturan solos cada mes con su ajuste.
El corralón ve en el inicio las ventas, las entregas a obra pendientes y los camiones del día; cada venta puede salir con su entrega programada.
En el transporte de cargas cada viaje es una orden con camión, chofer, origen y destino; se factura con la carta de porte o el remito conformado y se cobra en cuenta corriente.
Cadena de locales de electro, hogar y muebles: vende al contado o con crédito propio en cuotas, gestiona garantías y ve el consolidado de todas las sucursales en el inicio.