Administración de consorcios
En la administración de consorcios las expensas se liquidan por unidad funcional cada mes.
Constructoras, inmobiliarias, estudios de arquitectura y administración de consorcios. Cada rubro trae su facturador, sus pantallas y datos de ejemplo propios.
En la administración de consorcios las expensas se liquidan por unidad funcional cada mes.
En una constructora cada obra tiene sus etapas, sus documentos y sus certificados.
En un estudio de arquitectura cada proyecto guarda sus planos con todas sus versiones, la agenda de reuniones y visitas de obra, y los honorarios se cobran por etapa.
En la inmobiliaria los alquileres se facturan solos cada mes con su ajuste.
En el alquiler de maquinaria cada equipo se reserva por días con seña; al entregar y devolver se anota el horómetro y cada máquina tiene su historial de mantenimiento.
En climatización industrial cada equipo tiene su historial de servicio; los abonos de mantenimiento se facturan solos y las instalaciones nuevas se siguen como obra.
En construcción en seco se mide, se presupuesta por metro cuadrado y se cobra con seña para materiales y saldo al entregar.
En una constructora de obra pública cada obra sigue su licitación, contrato, mediciones y certificados.
En una constructora de viviendas cada casa es una obra con etapas, fotos y cobros por avance.
En una constructora industrial cada obra se trabaja contra la orden de compra del cliente.
Para una desarrolladora cada emprendimiento tiene sus unidades, sus compradores y sus planes de pago.
En una empresa de arquitectura cada proyecto guarda sus planos con todas sus versiones, la agenda de reuniones y visitas de obra, y cobra honorarios y obra por etapa.
En una empresa de infraestructura cada obra avanza por tramos con permisos, pruebas y certificados, y los equipos tienen su propio historial de mantenimiento.
En pavimentación cada obra se mide por cuadra o tramo y se certifica por avance; la planta produce las mezclas que salen a cada obra.
En una metalúrgica de estructuras cada obra se divide en órdenes de fabricación que pasan por corte, armado, soldadura y pintura antes del despacho y el montaje.
En un estudio de ingeniería cada proyecto guarda sus memorias y planos con todas sus revisiones, y los honorarios se cobran por etapa entregada.
En instalaciones eléctricas el trabajo se presupuesta por boca, se cobra por avance y termina con el certificado de instalación.
En instalaciones sanitarias y de gas cada obra pasa por pruebas, planos e inspecciones antes de habilitarse.
En mantenimiento edilicio cada edificio tiene su historial de órdenes; los abonos se facturan solos y los trabajos extra se presupuestan y se cobran aparte.
En movimiento de suelos se factura por horas de máquina, por viaje o por m3.
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